La automatización más interesante puede ser la que ayuda a formular mejor el problema antes de resolverlo.
Lo que la idea todavía no resuelve
La mayoría de sistemas automatizan el último paso: resumir, clasificar o contestar. Pero una pregunta mal planteada puede producir una salida impecable y completamente inútil. El cuello de botella está a menudo antes del razonamiento.
La pregunta que la mantiene viva
¿Puede una automatización mejorar la formulación del problema antes de acelerar una respuesta equivocada?
El siguiente movimiento
Introducir una compuerta pequeña: antes de responder, el agente debe declarar qué necesita saber, qué fuente abrió y qué haría que se abstuviera. Comparar calidad y coste contra el flujo sin esa pausa.
- Elegir un único contexto donde la pregunta pueda observarse.
- Definir antes de actuar qué evidencia cambiaría la interpretación.
- Hacer la prueba pequeña y registrar también el coste, la fricción y la abstención.
- Volver a esta ficha con un resultado: avanzar, corregir o podar.